News

Page 1 of 21  > >>

May 17, 2020
Category: General
Posted by: walhalla44

Malta 1940-43

May 6, 2020
Category: General
Posted by: walhalla44

Red God of War, de Avalanche Press

Apr 28, 2020
Category: General
Posted by: walhalla44

Rumanía 1916

News from the fronline!
 

Rumanía 1916

La Puerta de Oriente.
Rumanía en la Gran Guerra

por Enric Martí

 

Rumania se unirá al bando que satisfaga sus “aspiraciones nacionales”, nombre que se da en los Balcanes a la codicia.

-John Reed

 romania-day

La entrada de Rumanía en la Primera Guerra Mundial tiene grandes similitudes, en cuanto a coqueteos se refiere, a la de Italia y los resultados de la misma también guardan grandes y trágicos parecidos. El casus belli es cuanto menos inverosímil: debía hacerlo en el bando de la Entente (Francia, Gran Bretaña, Rusia…) por ser el rumano un pueblo latino ¡Sic! No obstante en el citado bando también tomarán las armas japoneses, indios, argelinos, senegaleses, etc. Parece que es un detalle que para nada ofusca la gloria de las águilas del César…Se esgrimió de forma subliminal el deseo de terminar con el militarismo prusiano; eso si, la guerra, como en el caso italiano, se declaro al imperio Austro-húngaro ¡Vaya que nos cae mal la chulería tabernaria de los Dalton, pero casi mejor nos metemos con el pequeño de los hermanos!

ofensiva-rumana-carpatos-agosto-1916

La ofensiva rumana en los pasos de los Cárpatos, agosto de 1916.

Como no podía ser de otra manera, detrás de tanta memez no había más que la avaricia de conquistar territorios que ya creían al alcance de las manos tras la arrolladora ofensiva rusa de Brusilov en verano de 1916. Las potencias occidentales, supuestos paladines de la paz, en realidad tahúres consumados prometían con holgura lo que no era suyo. En el caso italiano el timo era aun más claro y flagrante porque en ningún caso se reflejaban las viejas reclamaciones sobre Niza, Saboya, Córcega o Malta y se limitaban a la puesta en práctica del ¡Paga el último! geopolítico. El ejército rumano, superior al medio millón de hombres, carecía de artillería pesada y de un parque suficiente de municiones. Aún peor, su paupérrima línea férrea impidió su despliegue en el punto que la inercia de la citada ofensiva zarista hubiera podido dar sus frutos a costa de la anacrónica dinastía vienesa. Tras la firma secreta de los acuerdos el 17 de agosto de 1916 en Bucarest, diez días más tarde se iniciaban las hostilidades, con una moral de las tropas bajo mínimos pues eran obligados a luchar contra un enemigo que para nada les había ofendido; pero para eso estaba la corrupta clase política sobornada por el este y el oeste. Siempre es y será un pingüe beneficio el noble cambio de sangre por oro…

hermanos-rumanos-panfleto-brasov

¡Hermanos rumanos! Panfleto arrojado sobre Brasov por la aviación rumana.

El ejército rumano podía poner en píe de guerra unos 500.000 hombres de cuya experiencia debemos remontarnos al siglo XIX en tiempos de la última guerra Ruso-Turca en la que se comportaron como unos excelentes auxiliares del Zar. En cuanto a la reciente última guerra balcánica (1913) su comportamiento no es evaluable, pues su avance no halló oposición, al encontrarse el ejército búlgaro entre el dilema de perseverar hasta Constantinopla o contener las ambiciones paneslavas de la gran Serbia. Carecía de masa artillera, no sólo de carácter ofensivo sino también para establecer una defensa medianamente tenaz. La de campaña, así como las ametralladoras de dotación en cada escala de unidad, eran inferior en densidad a cualquier unidad del frente occidental e incluso las del ejército austrohúngaro, muy mermado por las recientes ofensivas zaristas, que muy acertadamente habían buscado el vientre blando de las Potencias Centrales, pero como su propio nombre indica pronto serían reforzados por los alemanes. Los rumanos, en cambio, creerán en la quimera rusa y francesa que desde su cabeza de playa de Salónica (Grecia) el general Sarrail, que hasta la fecha no había hecho nada, a partir de la ofensiva de Bucarest iba a hacer el doble: nada de nada…

artilleria-media-museo-bucarest

Artillería media en el museo militar de Bucarest (Foto autor).

El plan rumano era del todo peregrino y confiaba en demasía en el apoyo ruso, tanto en hombres como en armamento, esto último alentado por Francia que prometía que se las haría llegar a través de su Gran vecino del Noreste. Pero los rusos se las quedaban para ellos, y más tras el salvaje quebranto sufrido ese mismo año de 1916 en la ofensiva Brusilov, en cuyo desarrollo los rumanos hubieran tenido que participar, pero, como el Duce veinticuatro años más tarde, creyeron que bastarían unas cuantas salvas al aire para sentarse en la mesa de los vencedores y negociar ante un hecho consumado que en su caso era la ocupación de Transilvania en primera clausula y otras migajas en el cauce del Danubio.

cañonero-fluvial-museo-bucarest

Modelo de cañonera fluvial en el museo militar de Bucarest (foto autor).

Nadie en el Estado Mayor parecía querer trazar unos planes acordes con una guerra del siglo XX y no una razzia contra la Sublime Puerta de Estambul. Así, en lugar de presionar 100 Km en el oeste hacía Nis y Vidin para cortar las comunicaciones Constantinopla-Belgrado, o hacía el sur en la línea de los ríos Rutachuck-Onumla-Varna, que les habría asegurado la región sureña de Dobruja y el curso bajo del Danubio, prefirieron concentrarlo todo en los pasos de los Cárpatos, para ocupar Transilvania, y desde allí a la llanura húngara. Una vez consolidados los pasos, se reforzarían desde las líneas interiores de su amplío frente occidental y meridional. Una vez más, como en tantos planes perdedores, no encontramos ante un desprecio insultante de la reacción enemiga, que por mal hábito se presupone se va a quedar con los brazos cruzados, esperando a que le caigan tortas como panes ¡Se cree el ladrón que todos son de su condición!

El ejército se concentró en el Alto Bistrita, apoyando su flanco derecho en los rusos emplazados en la Besarabia, con intención de tomar el valle del Maros y de allí los pasos de Vulcano y Torre Roja y con una rápida maniobra pretender envolver Valaquia y tomar Kronstadt (Brasov) y Rutschuk (Timisoara).

monumento-caidos-torre-roja

Monumento a los caídos en Torre Roja (Foto autor).

Orden de batalla rumano

1º Ejército: general Culcer, sustituido en 1917 por su homónimo Iliescu. 1ª Div. en Turnu-Severin y 2ª en Craiova.

2º Ejército: general Crainiceanu, sustituido en 1916 por el general Averescu. 3ª Div en Targovisten y 4ª en Bucarest.

3º Ejército: general Averescu al pasar a comandar al 2º E, será relevado en su puesto por el general Aslan. 5ª Div en Busen y 6ª en Toscani.

4º Ejército: general Presan. 7ª Div en Rouvan y 8ª en Botosani.

Ejército de Dobruja: general Zayonchkovski. 9ª Div en Cernovoda y 10ª en Tuleca.

Cada división estaba compuesta por dos brigadas de uno o dos regimientos cada una, más un batallón de cazadores y una brigada de artillería compuesta de cañones de 75mm M1908 y obuses de 105mm. Existían como reserva tres baterías de artillería pesada de 150mm y tres de montaña con piezas de 53mm. Cada Cuerpo de Ejército tenía agregado varias unidades auxiliares y una brigada de kalaraji (Milicia provincial de caballería).

Existían dos Divisiones de caballería en la Reserva, cada una con dos regimientos de rosiori (Húsares) de cinco escuadrones cada uno, más cinco brigadas de kalaraji. El armamento básico de infantería y caballería era el fusil Mannlincher de 6,5mm.

Ataque sorpresa

Según lo acordado con San Petersburgo, el ataque se inició el 27 de agosto. Dada la poca densidad de unidades austriacas, a principios de septiembre los rumanos habían rebasado Kronstadt (Brasov). Al norte habían entrado en Hermanstadt (Sibiu), mientras los zaristas eran contenidos en Dorna Vatra. Pero Hindemburg concentró las reservas al mando de Falkenhayn al sur de Transilvania. Junto con los austriacos al mando del inepto archiduque Francisco José, lograron hacer retroceder a los rumanos hacía sus posiciones iniciales (batalla de Sibiu, comienzos de septiembre), persiguiéndolos por el desfiladero de la Torre Roja. Entre el 6 y el 12 de octubre se combatió por la posesión de Brasov y el desfiladero de Predeal, teniendo los rumanos de abandonar el alto Aluta, con lo que su ataque sobre Transilvania podía darse por finiquitado.

contraataque-potencias-centrales-septiembre-octubre1916

El contraataque de las Potencias Centrales, septiembre-octubre de 1916.

Mientras tanto, en Dobrudja, el general Mackensen, con dos divisiones búlgaras, dos regimientos de caballería y uno de infantería alemanes, cruzó la frontera el 2 de septiembre, apoderándose cuatro días más tarde de Turtukai y el 10 de Silistria, dos plazas fuertes de la ribera derecha del Danubio, causando una aguda desmoralización entre las tropas rumanas que no sabían por qué ni para qué luchaban. Con el desconcierto, y a pesar de las fuerzas trasladadas desde Transilvania, los rumanos pierden Dobritch, acercándose los Poderes Centrales al mar Negro.

En el sector sur, el ejército ruso-rumano contraataca la madrugada del 1 de octubre. Cruzan el Danubio por Rakovo con la intención de cortar las comunicaciones con la retaguardia de las tropas de los Centrales entre las cuales también llegará de refuerzo una división turca, pronto harán acto de presencia las cañoneras fluviales austriacas que destruirán el puente tendido sobre el gran río centro europeo, cortando las comunicaciones y suministros rumanos con su retaguardia, pronto las tropas que lo cruzaron serán cercadas y aniquiladas.

turnu-rosu-septiembre-1916

Los alemanes en Turnu Rosu. Septiembre de 1916.

Cambio de papeles

El 22 de octubre, Mackensen, con importantes refuerzos, vuelve a la ofensiva, tomando el mayor puerto rumano, Constanza, y Cernavoda. Los ruso-rumanos se confian creyendo que sus enemigos no seguirán atacando por un terreno surcado de canales y pantanos como es del delta de Danubio. Los defensores, viéndose atacados entre el lago Sinoe y Horaova, pierden esta última, y tienen que tender puentes en Tulcea y Braila para abandonar la región, que caerá en manos de los Poderes Centrales el 8 de diciembre con los tres brazos del citado delta: Salina, San Jorge y Kilia.

Las citadas batallas debilitaron al grueso del ejército rumano en el norte, circunstancia que será aprovechada por Falkenhayn para desencadenar su ofensiva entre Brasov y Orsova en los Cárpatos, para tratar de conquistar sus principales pasos: Bodza, desde donde se podía acceder a Valaquia y al Danubio, y Predeal, al sur de Brasov, que era el camino más corto para llegar a Bucarest, el de Torre Roja desde el que se dominaba el cauce del Aluta, y el de Vulcano que era la llave del valle del Jin. En la región de Moldavia todos los pasos llevan al valle del Soreth pero para ello hacía falta desalojar a los rusos del nudo de Dorna-Vatra y la parte sur de Bucovina, que darían paso franco a los territorios más fértiles de Rumanía.

batalla-de-bucarest

Operaciones en torno a Bucarest.

En el mes de octubre de 1916 alemanes y austriacos avanzaron a la conquista de Predeal y Torre Roja, pero el empuje principal se centró en el de Vulcano donde tiene lugar el 17 de noviembre la batalla de Turgu Jin, de nefasto desenlace para los rumanos, pues abrió a los atacantes la llanura válaca. Con notable agilidad, los austro-germanos llegaron a Filiescu, prosiguiendo a Craiova que ocuparon el 21, desbordando las líneas rumanas. Desde este punto las tropas de Falkenhayn pivotaron para atrapar por la retaguardia a las fuerzas que todavía resistían en los pasos, mientras una columna de menor entidad seguía presionando hacía el sur. Entre tanto, Mackensen cruzó el Danubio el 23 de noviembre frente a Nicópolis y Sistova marchando hacía Alejandría, donde esperaban enlazar ambos ejércitos. Hubiera sido factible contraatacar en ese momento, pero los ruso-rumanos estaban muy mermados y la caída de Campolung ocasionó que las guarniciones del norte buscarán ponerse a salvo huyendo a la desbandada hacia el este.

tropas-austriacas-entran-bucarest-diciembre-1916

Tropas austríacas entran en Bucarest.

Tras la unión de ambas formaciones en el bajo valle del río Arges, la capital se veía amenazada por el sur y el oeste, pero un afortunado y valiente ataque ruso-rumano detuvo momentáneamente el peligro. No obstante, Bucarest fue al fin ocupada el 6 de diciembre por las tropas de Mackensen. Ese mismo día se tomaba Ploesti que en esa época carecía de la importancia estratégica que tendrá en la Segunda Guerra Mundial por sus campos petrolíferos, vitales para la maquinaría de guerra nazi. Todo el rico valle de Prohova estaba en manos de los Poderes Centrales.

El siguiente objetivo será Buzen, que caerá el día 15 de diciembre, le seguirán Sarat y en el flanco derecho Faurei y con el nuevo año se tomará Hirsova (5 de enero de 1917). La estampida era general, en busca de un incierto refugio en el norte tras las líneas zaristas en Besarabia, perseguida por las unidades de caballería que actuaron con letal efectividad en la meseta transilvana y en la llamada pequeña Siberia.

operaciones-rumania-noviembre1916-enero1917

Operaciones en Rumania, noviembre de 1916-enero de 1917.

Preludios previsibles

La campaña rumana había durado cuatro meses, al cabo de los cuales la mayor parte del territorio de esta nación había quedado en manos de sus invasores, que se dedicarán de inmediato a explotar sus recursos, además de abrir un amplio frente sur a la ya por entonces más que apuradas tropas zaristas, que tan generosamente habían derrochado su sangre para descongestionar el frente francés. El cúmulo de derrotas, corrupciones e incompetencias había minado su moral, con lo que sus unidades no tardarán mucho  en confraternizar con sus hasta ahora enemigos, ante la evidencia clara de que sus auténticos enemigos eran los que les condenaban a los ineludibles mataderos, que no sufrían el menor menoscabo y no dejaban de aumentaban sus pingües ganancias. A comienzos de 1917 tuvieron lugar sublevaciones por razones análogas en el ejército francés, que serán aplacadas en multitud de fusilamientos indiscriminados, tan bien narradas en Senderos de Gloria, de Kubrick.

La realeza, el aparato burocrático y los restos del destrozado ejército rumano se trasladarán a Jassy donde actuarán como meros auxiliares de las tropas rusas. Los rumanos se mantendrán a la defensiva en el paso de Oïtoz. La desmoralización en los países de la Entente también fue ingente, pues quedo plenamente acreditado que los países de segundo orden sucumbirían de inmediato si no eran socorridos con celeridad, como ya quedo patente con Bélgica, Serbia y Montenegro y el nuevo año tendrán que hacerlo con Italia tras Caporetto. Antes de la entrada en guerra de Italia, un arrogante mariscal galo declaró: “Si Italia se mantiene neutral necesitamos cinco divisiones en la frontera de los Alpes, si se une a los Centrales siete y si decide ser nuestra aliada diez”.

En la vertical de los Cárpatos

Las acciones aéreas en la campaña fueron muy dispersas y poco concentradas, siendo llevadas a cabo a menudo por aparatos en solitario o en parejas. La aviación rusa contaba con escasez de aparatos y sobre todo de técnicos en tierra y utillaje, aunque se podía medir de tú a tú con la austro-húngara. La alemana la superaba en experiencia, número y tecnología.

base-zepelines-riga

Base de zepelines en Riga (foto autor).

En el este los alemanes carecían de aviones de largo alcance tipo Gotha y en vistas de las extraordinarias dimensiones del frente, que abarcaba del Báltico al Egeo, desplegaron en él mismo una agrupación de zepelines que contó con unos 8 y 12 de estos gigantescos mastodontes aéreos. El 4 de septiembre desde su base de Jamboli (Bulgaria) partían cuatro de ellos con destino a la capital rumana, que obviamente no sufrió daños de consideración. Esta fue la advertencia teutona al monarca al que en Berlín llamaban “Hohenzollern degenerado”, pues se sentían traicionados por esa rama de la familia.

La respuesta rusa llegará el día 24 del mismo, sobre la división 89ª de infantería concentrada en torno a la estación ferroviaria de Boruny, contra la que se lanzan los bombarderos Ilya Muromets acompañados de una numerosa escolta de cazas Morane y Voisin, algunos de los cuales habían desmontado sus ametralladoras para cargar en su lugar pequeñas bombas de fragmentación. Les saldrá al encuentro la caza alemana, entablándose el consabido “duelo de caballeros”. Cuatro de los defensores tratarán de interceptar al Korabi XVI ruso, pero sólo el Aviatik C.1 de los tenientes Lode y Wolf logrará tener su colimador a distancia de fuego; tras reiteradas ráfagas alcanzará a su presa en el motor derecho. Este entra en barrena y se estrella contra el suelo, estallando su mortal carga de bombas. Toda la tripulación perece en el impacto. El Aviatik aterrizará en su base, dónde se contabilizarán más de 70 impactos en su tela y fuselaje…

Ilya-muromets

Bombardero cuatrimotor Ilya Muromets.

Tras el estallido de las hostilidades, los rusos destacarán desde sus bases de Odessa y Sebastopol a los porta hidroaviones Nikolai, Alexander y Almaz, a los que se unirá el de su aliado el Romayniyá, que actuarán en diversas acciones de bombardero, observación, etc., llegando en una ocasión a poner en vuelo a la misma vez a dieciocho hidroaviones, siendo los precursores de las futuras Task Force , es decir la combinación aeronaval con grandes buques de superficie tipo acorazados y cruceros.

shajovskaya

La princesa Eugenia Mijailovna Shajovskaya

Otra innovación rusa fue la inclusión por primera vez en la historia de mujeres a los mandos de aparatos militares, siendo la pionera la princesa Eugenia Shajovskaya. La seguirían Lyubova Golanchikhova, Helena Samsonova y Nadesda Degtereva; está última será la primera mujer herida en combate aéreo.

Bibliografía

Historia de la guerra de 1914, Guillermo Conken, Montaner y Simón, editores.

Episodios de la Gran Guerra 1916, Federico Rivera, Juventud.

La primera guerra mundial, J.M Winter, Aguilar.

La guerra en la Europa oriental, John Reed, Ediciones Curso.

Historia de los Balcanes, René Ristelbueber, Castilla.

Episodios de la Gran Guerra, José Pérez, Martín.

La Guerra Ilustrada, Augusto Riera, Segui.

La Guerra Europea, Gonzalo Calvo, Maucci.

La Gran Guerra, Jhon Morrow, Edhasa

I Guerra mundial, guía visual definitiva, Richard Overy, Akal.