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Jul 11, 2019
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Francia 1940

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Quarterdeck International

News from the fronline!
 

Lepanto 1571

Lepanto 1571. El devenir de una civilización.

por Enric Martí

Cante la universal y gran jornada,

en las ausonias olas definida,

la soberbia otomana derrocada,

su marítima fuerza derrotada.

Los varios hados, diferentes suertes,

el sangriento destrozo y crudas muertes.

 Alonso de Ercila

 

 monumento-cervantes

Monumento a Cervantes en la actual Nafpaktos, Lepanto (Foto autor)

Entre las decenas de miles de batallas del género humano, sólo un puñado de ellas merecen el calificativo de transcedentes en cuanto a sus consecuencias decisivas para el devenir histórico mundial, así de la resolución de alguna de ellas dependía un futuro inmediato y tal vez irreversible de un porcentaje muy elevado de población y territorio en términos globales, así y por poner un ejemplo y a pesar de que estudios más rigurosos establecen que otras batallas contribuyeron de forma más decisiva al desenlace de la 2ª GM, Stalingrado permanece como un icono tangible del antes y el después y esto es algo un poco contra natura si tenemos en cuenta que la historia militar mundial está en manos de las fuentes anglosajonas que de forma irreal y poca rigurosa tratan de confundir la parte con el todo y sus choques particulares tratan de proyectarlos abarcando la totalidad del orbe y en razón a ello no ha habido batalla naval más importante que Trafalgar (1805).

 La mayor ocasión que vieron los tiempos, según Miguel de Cervantes; es decir la gigantesca batalla en la ensenada del mar Jónico de Patras en la Acaya griega, por todos conocida como Lepanto y en la cual estuvo en juego la suerte y futuro de multitud de pueblos y culturas. No es exagerado ni descabellado afirmar que es directa responsabilidad de España el hecho de que en la actualidad la Sagrada basílica de San Pedro en Roma, no sea una triste franquicia de Anya Sofía de Estambul (Turquía).

Veremos a continuación cuestiones no siempre bien esclarecidas y subyugadas a malintencionados cuya hispanofobia es pública y notoria. Para una descripción detallada de tan memorable choque hemos incluido una bibliografía doble de lo habitual en nuestros artículos.

El Tapón

La doble pinza de la Sublime Puerta a mediados del siglo XVI era totalmente perceptible y con un porcentaje de éxito apabullante, por un lado el terrestre a través de Los Balcanes con un objetivo siempre codiciado: la capital del Imperio Viena, lo que no es óbice que sus exploradores-saqueadores akinjis hubieran hecho más de una razia por el valle del Po y por el otro el frente mediterráneo, dónde su aliados las repúblicas magrebíes (Corsarios Berberiscos) tenían en constante guerra todo el litoral cristiano desde Otranto a Cádiz, Islas Canarias incluidas que eran atacadas por los renegados de Salé (Marruecos).

La clave para dislocar el dispositivo cristiano era el Mediterráneo central; Malta esa roca de corsarios cristianos debía ser el punto de apoyo sobre el que saltar a Sicilia y desde la misma y la costa dálmata y albanesa hacerse con el control de la península italiana. Lamentablemente para el estandarte de Las siete colas su gran ataque sobre la isla de 1565 y pese a las críticas de la prudencia de Felipe II y la lentitud del virrey de Sicilia García de Toledo, su fracaso sólo tiene un fundamento la feroz resistencia de los defensores en su inmensa mayoría españoles o asalariados por la corona y la llegada final de estos; por lo que parece las citadas fuentes deseaban que España pusiera la totalidad de su mermada flota de galeras en juego de un peregrino choque de buenas a primeras del cual en caso de derrota la invasión de España sería un hecho consumado y ello no es una hipótesis subjetiva pues la rebelión de las Alpujarras sofocada por el propio Juan de Austria será sustentada económica y militarmente por los otomanos, que pecarán de inocencia al utilizar de intermediarios para ello a los corruptos berberiscos que utilizarán para sí mismos los recursos aportador por la lejana Turquía lo cual no fue óbice para que varias compañías de Jenízaros (Yani zagir, Nueva guardia) desembarcasen en la Costa del Sol con armas y suministros en abundancia.

Panoplia jenízaro

Panoplia de equipo otomano, Armería de Los Caballeros en La Valeta (Foto autor)

La pérdidas turcas en Malta no son cuantiosas y fácilmente repuestas al instante, pero perderán al alumno más aventajado de Khair al Din (Barbarroja) nada menos que a Torgaud (Dragut) que sin duda en caso de haber estado presente en Lepanto el resultado hubiera podido ser bien distinto, pues tanto él como su mentor no tenían parangón en el adversario. Solimán el Magnífico, Katibun, legislador en oriente) afirmará que deberá encabezar él mismo el ejército para lograr el triunfo en una posterior campaña, pero la muerte le sorprenderá efectivamente en campaña en tierras de Hungría.

La broma armenia

La muerte del mayor Sultán de la casa de Osman, no distrae a Occidente de que los intentos seguirán imperturbables y el Papa Pío V como catalizador acomete la empresa de crear La Santa Liga con España y sus tributarios que incluyen Nápoles, Génova, Toscana, Sicilia y Venecia como principales factores. Recordemos que la Francia de Carlos IX aunque siempre ha tratado de ocultarlo y pasar por alto, más que aliada era proveedora de la Gran Flota Imperial Otomana, el propio Khair al Din inverno reiteradamente en la Costa Azul, conquistando Niza y atacando con saña el litoral catalán. En su feliz estancia robaba lo que le apetecía en tierras galas y sus corsarios remontaban el Ródano en busca de cautivas para sus harenes (Haram, prohibido) y hombres a los que encadenar a los bancos de remo, obligando a pagar un fuerte tributo para abandonar los puertos franceses ¡Nuestros vecinos tienen una larga tradición de opíparas ocupaciones, ellos ya a posteriori fabulan resistances y todos contentos! En la larga guerra que mantuvo España durante siglos contra el litoral magrebí infestado de piratas, en cada ocasión que era tomada una plaza la artillería de la misma ostentaba de forma bochornosa encima del oído la flor de Lis delatando de forma irrefutable el origen de la Muy Católica…

Tras las reticencias de Venecia de cooperar con España, recordemos que la base de su longeva supervivencia hasta que Napoleón termine con la pantomima de los Dux fue su doble moral y felonía de oficio, ponemos sólo como ejemplo que cuando la Gran victoria de Lepanto llegué a al Duomo de San Marco se recomendará a los turcos que se refugien en su Carvanzaray (Hostal) no fuere que el entusiasmo del populacho pudiera causarles algún perjuicio… la Liga quedará oficialmente proclamada el 25 de mayo de 1571. La citada tenía un justificado interés ante la inteligente estrategia del Topkapi (Palacio del cañón) de Estambul al recapacitar que antes de lanzarse hacía los mares de Poniente antes debía asegurarse las aguas limítrofes tal como había hecho Solimán en 1522 sobre Rodas, el antiguo nido de los piratas de Malta, más conocidos como Caballeros de San Juan (Hospitalarios) y su primer objetivo será dejar vía libre de cristianos sus comunicaciones con el granero de Egipto y conquistar Chipre en manos de la Serenísima ¡Venecia, que según su antenombre o eran abstemios o tomaban mucho café! En la campaña del año anterior habían asaltado sin demasiada dificultad Nicosia y era del todo lógico que este año caería Famagusta a pesar de los loables y osados intentos de sustento desde la cercana Creta.

Fortificaciones de Famagusta

Fortificaciones de Famagusta (Foto autor)

El coste de la empresa sería sufragado en un 50% por España, un 35% por Venecia y un 15% por el Papa pero todo hace creer que el primer porcentaje será mayor pes deberán acudir tropas alemanas y más huestes mercenarias pagadas por el monarca español para reforzar las menguadas guarniciones de las galeras venecianas que tras la campaña chipriota sufrían un acentuado desgaste y sus levas forzosas en tierras croatas no habían logrado enmendar sus carencias (El actual Gobierno de Croacia será el segundo país que construirá una placa de homenaje a sus caídos en Nafpaktos, la primera obviamente es España, por mucho que escueza a algunos). El mando de la Flota recae sobre un perfil que no crea suspicacias de nadie: el joven Juan de Austria, hermano de padre de Felipe II, que dejará como tutores a los lobos de mar Cardona y Requesens.

 placa de homenaje a soldados y marinos españoles

Placa de Homenaje a soldados y marinos españoles (Foto autor)

La interesada Venecia en ansía viva insiste y persiste en la reunión de la Flota en Mesina como puerta Occidental del Adriático y su singladura a su oriental dominio de Chipre. Felipe II muy acertadamente ve esa isla desde la cual se puede vislumbrar la Anatolia como pérdida y fuera de razón arriesgarlo todo en una posesión rodeada de infieles y de peliagudo auxilio, para ello hará que Juan se entretenga en juergas y protocolos en cada escala de su travesía hasta el puerto siciliano. Por otro lado los turcos sabedores de la formación de la Santa Liga destacarán el grueso de su flota no en la conquista inminente de la última fortaleza veneciana, sino en destruir el socorro a la misma. Este será el primer error del Kapudan Pasha (Almirante) Alí que se dedicará todo el estío de 1571 en utilizar su gigantesca Flota en un empleo de rapiña y saqueo por los enclaves cristianos del Adriático ejerciendo como un simple Rais (Capitán corsario) desgastando a hombres y naves sin un resultado nítido salvo el lucro a pequeña escala.

Psicológicamente la Flota imperial se apuntó un tanto que pudo ser definitivo; una pequeña escuadra turca fondeada en la neutral Ragusa (Dubrovnik) al mando del intrépido Kara Khodja pone rumbo Norte y como los nazis en el 41 con las torres del Kremlin estos llegarán a otear el Campanelo de la indefensa Venecia, pero retornados a sus líneas se juzga que el ataque directo a la Perla del Adriático pondría a toda la Flota en un atolladero con la Santa Liga a su zaga. Müezzenade (Alí Pacha) cometió sin embargo graves errores evidenciando que el rango le venía demasiado grande, su campaña de saqueo sirvió para motivar a los venecianos hasta ese momento bastantes tibios, pero comprobar las crueldades sin fin en las puertas mismas de casa… además, a pesar de que capturó y echo a pique algunas galeras de Marco Quirini el Almirante veneciano de la Flota de Creta que acudía a la reunión en Mesina el 28 de agosto, no logro su destrucción que hubiera supuesto su resta en la Santa Liga y se trataba de tripulaciones muy aguerridas que además habría supuesto un refuerzo moral a las turcas.

 Fortificaciones de Ragusa

Fortificaciones de Ragusa (Foto autor)

Finalmente, el 15 de septiembre la concentración en el puerto italiano estaba completada, tras reforzar a las naves venecianas muy mermadas en hombres, con Tercios españoles y algún que otro ajuste más que fue aprovechado por el omnipresente Kara para dar un intrépido e impune reconocimiento a la Flota, lamentablemente las matemáticas parece que no eran su fuerte y contabilizó muy a la baja los efectivos enemigos. No será la única ocasión pues en las jornadas previas a la batalla volverá a sus fueros y en está ocasión no visualizará las ocho Galeazas venecianas, que resultarán una desagradable sorpresa para su bando (En la batalla sólo tomarán parte 6, dos por Escuadra, las restantes permanecerán como refuerzo de las naves mancas (Vela) al no disponer de galeras que las remolcasen a vanguardia).

Antes de la partida una Fusta traerá la dramática noticia de la caída de Famagusta el día 4 de agosto. Todas las fuentes cristianas se expanden en las torturas y suplicios a las que fue sometido su pertinaz defensor Bragadino; el resto de oficiales y notables fueron simplemente decapitados in situ, pero lo cierto es que los primeros en infringir los acuerdos fueron los venecianos al inutilizar toda la pólvora, clavar los cañones y defecar y orinar en telas, algodones, suministros y todo aquello que fuera de alguna utilidad y lo más grave cien peregrinos a La Meca cuyo trasporte había sido capturado ese verano por las galeras de Quirini fueron degollados sin razón alguna… los turcos tras saetearlo, quemarlo, arrancarle los ojos, lo desollaron todavía con vida y su pellejo rellenado de paja fue montado al revés sobre un burro y paseado por todas las poblaciones de la isla (El hecho de montar de espaldas es una burla turca para con los armenios que los tienen como nosotros a los habitantes de Lepe o los franceses a los belgas un común referente genérico de bobos o desustanciados sin que verse para ello fundamento alguno).

El día 16 partía La Santa Liga con la misión ineludible de acabar con el Turco, rumbo Este con escala en Crotona y de allí a la isla de Corfú dónde llegaría el día 27. Mientras se abastecía a la guarnición que había sufrido un sangriento asedio de dos meses. Las trifulcas a bordo entre venecianos y españoles llevo al senil Veniero (74 años) al ahorcamiento de varios de los segundos sin juicio previo, la guerra civil se cernía sobre la Flota en aguas del Jónico, fue Colonna el que apaciguo el asunto, pues la primera reacción de Juan fue aplicarle igual trato al viejo chocho, conformándose con quitarle el mando de la Escuadra que formará al Norte en la batalla, que pasará a manos de Agostino Barbarigo. Ambos bandos están convencidos de su superioridad y en las primeras jornadas de septiembre jugarán al gato y al ratón en el enmarañado laberinto de islas y tortuosas costas: Santa Maura (Lefkada), Zante, Itaca, Skorpios…

 Fortificaciones de Corfú

Castillo veneciano de Corfú (Foto autor)

No es tiempo de discutir

El amanecer del día 7 de septiembre la Flota cristiana bordeaba el Norte de la isla de Oxia dirigiéndose a la bocana del golfo de Patras, el día anterior la Flota otomana había abandonado su fondeadero de Lepanto habiendo recalado en Galata dónde embarco nuevos contingentes para completar sus dotaciones en su gran mayoría sipahis (Caballería de los Timor: feudos) una tropa para nada adecuada y que su contacto con el medio marítimo era nulo hasta la fecha.

A las 07:30 ambas Flotas se divisan, les separan algo más de 6 Km, por el lado de la Santa Liga la escuadra de Barbarigo (53 Galeras) algo adelantada por su escaso giro se ceñía a la costa al Sur de la citada isla de Oxia, en el centro Juan de Austria flanqueados por la elite de las galeras cristianas (64), a la zaga Bazán (38) y al Sur Giani Doria (54), algo retrasado porque ha tenido que bogar cerca de 2 Km para ubicarse en el flanco izquierdo del dispositivo y que ha necesitado más de dos horas para completarse, sin que los turcos hayan molestado el libre despliegue de sus enemigos (Otra pifia más, como la de no artillar el cabo de Schopra frente a Oxia colocar unidades de sipahi en la costa Norte del Golfo en el camino de Lepanto, yerros que serán tenidos muy en cuenta posteriormente pues en la actualidad los restos de fortificaciones son constantes y fácilmente visibles desde el nuevo puente de Patras y en la Cr que se dirige a la no menos mítica Actium).

Despliegue de ambas flotas

Despliegue de ambas flotas (Stevens, Westcott, A History of Sea Power, 1920)

El alarde turco en medialuna es decir el típico de todo ejército Oriental terrestre o naval de todos los siglos, tratando el envolvimiento por superioridad numérica y movilidad y aquí tenemos otra causa de su derrota, si su pretendido plan que realmente no era otro que el aplastamiento de los despreciados infieles por medio de un doble flanqueo que los atrapará por sus popas ¡Que daño ha hecho Cannas! Jamás hubieran tenido que aceptar el combate en estas angostas aguas sino en mar abierto…En el Norte se colocará Mehmet Sulik “Sirocco” (54 Galeras y Galeotas) en el centro obviamente Müezzenade “Alí” (87) a sus espaldas una escasa reserva a cargo de Amurat ( 30 Galeras y Galeotasy al Sur Euludj “Uluch” (61 Galeras y Galeotas).

A las 09:00 La Real de Juan lanza un cañonazo con su pieza de crujía que es contestada por la Sultana de Alí, mientras las distancias se acortan, pronto las dos galeazas cristianas del Norte a cargo de los hermanos Ambrogio abre un nutrido fuego a 1,5 Km de distancia y recordemos que se encontraban a 1,8 del cuerpo de batalla de su bando, sobre las naves de Sirocco hundiendo una Galera y ocasionando numerosos daños en otras, las naves turcas se pegan a la costa para evadirse del letal fuego y tratar de infiltrarse. Poco antes de las diez ocurre un hecho tenido por milagroso: el viento que hasta el momento había favorecido la boga turca cambia radicalmente a favor de la Santa Liga (Pude ser testigo de este efecto climatológico en la playa bajo la fortaleza de Lepanto, efectivamente a las 09:50 hora solar un furibundo viento empujaba las aguas al fondo del Golfo) ello no sólo propicio la viva boga cristiana sino que el humo de cañones y arcabuces se proyectará sobre pilotos y artilleros turcos incomodando su tarea.

Fortaleza de Lepanto

Fortaleza de Lepanto (Foto autor)

Las naves turcas lanzarán una andanada general a poco menos de un kilómetro que no causará apenas daños, Juan atendiendo a la misiva de García de Toledo que desde Sicilia le recomendaba “Dispara cuando te pueda rebotar la sangre enemiga” ordena el fuego a la Ponentina es decir a quemarropa que causa un gravísimo quebranto en las más ligeras galeras turcas, pronto en el Centro ambas Almirantas se reconocen y la Sultana embista de frente a la Real hasta el séptimo banco de remo los hombres del tercio de Figueroa reciben la desagradable visita de la élite de los Jenízaros nadie puede, ni da cuartel dos asaltos son rechazados así como dos contraataques españoles. La lucha en el centro sin ninguna filigrana táctica con Galeras y Fanales (O Lanternas) tratando de aproximarse a las Almirantas para apoyarlas o atacarlas se resume en una demencial melé en una superficie equivalente a tres campos de fútbol en la que treinta naves se baten a vida o muerte.

Mientras el renegado Uluch (Giovani Dionigi) se separa de su centro y con sus ágiles Galeotas (Media Galera) se lanza rumbo Suroeste. El camali de Gian que ya había sufrido una hecatombe en la isla de Yerba (Tozeur, Túnez) a manos de otro avispado Rais Pialí Pacha y como sobrino del Gran Doria que también había sido humillado por toda la Corte de Lucífer en Preveza (1538) en la que junto a Khair, Dragut, Sinán, Hassan, Salah se encontraba la flor y nata de los corsarios berberiscos, escogió la peor acción de las que se le presentaban: seguir bogando hacía el interior del Golfo en dónde el flanco izquierdo del centro turco se encontraría desprotegido y de esta forma propiciaría un más rápido aniquilamiento, avisando previamente a Álvaro Bazán de que con sus reservas cubriera las popas de la Flota ante un más que probable retorno del bey de Argel o bien formar un gigantesco neo Diekplous es decir con la chusma descansada y las naves al pairo formar sus galeras apuntado los espolones hacía las cabriolas del zaíno calabrés que de momento en la lucha se limitaba a dar vueltas pues ya se había lejado cerca de 2Km del centro de la lucha. Pero no el ingenuo genovés que ha sido tachado de incompetente o cobarde y más frecuentemente con ambas peyorativas calificaciones, muerde el anzuelo y se lanza a una insulsa persecución dejando una demencial brecha abierta en el dispositivo de la Santa Liga y ahí es donde el intuitivo corsario se lanza como burla del Diablo con una pasmosa velocidad.

batalla de Lepanto

Estelas de crueldad

En el flanco Norte una decena de galeras turcas han logrado en un alarde de navegación de cabotaje han logrado el flanqueo y se dirigen hacía la Capitana veneciana y sus escoltas, el héroe de Creta Marco Quirini observa la maniobra y se lanza sobre el resto de la escuadra a la que pilla de flanco y empuja sobre los traicioneros escollos. Barbarigo se levanta en un descuido la celada de su casco por donde penetra una flecha de un arco compuesto turco que le atraviesa un ojo y le producirá la muerte poco antes del término de la batalla en una terrible agonía, su oponente Sirocco rodeado y herido en su Capitana será decapitado al amanecer de la siguiente jornada, poco más aportará a la lucha este sector pues las tripulaciones se lanzan al pillaje y a la masacre indiscriminada; los pobres desgraciados que tratan de alcanzar la costa son el dantesco juego de ballesteros y arcabuceros, mientras los náufragos aferrados a cualquier objeto que flote son ensartados con alevosía por los piqueros entre jolgorio y algarabía.

 Marco físico batalla de Lepanto

Marco físico de la batalla (Foto autor)

En el centro auténtica llave de cualquier batalla clásica, los oportunos refuerzos de Bazán son superiores a los de Amurat, cuyo bando ha preferido la longitud para el envolvimiento que la profundidad para el desgaste que era más que evidente que iba a ser el concurso de la batalla por la estrechez de su desarrollo entre dos costas. El momento clave será cuando Alí sea alcanzado por un arcabuzazo mientras disparaba con singular destreza su arco, un soldado de Málaga reconoce el cuerpo (Es un mito que fuera un galeote liberado) lo sube a bordo y lo decapita enarbolando la cabeza en la punta de una pica que hace enmudecer por un breve instante a ambas Flotas, tras ello la agarra del cabello y corre al encuentro de Juan creyendo ser merecedor de algún honor o recompensa:

-¿Qué quieres que haga yo con ese despojo?

Y el desilusionado soldado tras oír la sensata pregunta de su carismático Almirante, la lanza sin más miramientos por la arrumbada…

 Bancada de la galera Real

Buco de boga y arrumbadas de la Real en Museo Marítimo de Barcelona (Foto autor)

Los restos del centro turco todavía tienen una posibilidad con la rauda llegada de Uluch, los primeros que le salen al encuentro son 16 galeras al mando de Cardona que se enfrentan a un enemigo que las tríplica con creces. Las dos galeazas de Andrea Cesaro desde la distancia disparan con los cañones al rojo, pero ciertamente están siendo laminados y sólo sobrevivirán 50 hombres, Bazán acude con los que le queda y las Galeras del centro que dan por terminada la lucha en su sector entre ellas las tres de Malta al mando de Giustiani (Capitana, San Juan y san Pedro) que serán divisadas por Uluch que siente como sus hombres un acérrimo odio hacía sus homólogos cristianos, rodeadas en una proporción de seis a uno, solo seis hombres heridos sobrevivirán haciéndose pasar por muertos, su preciado estandarte es rápidamente izado en la capitana de Uluch que lleva a remolque a sus presas. Pero por fin llega Doria después del rotundo esquinazo del que ha sido víctima propiciatoria y no piensa permitir que se apropien de tan honorífica presa. Los corsarios no tienen otra opción que cortar amarras y dirigirse rumbo Sur a bordear Morea, Negroponto (Eubea) y encarar los Dardanelos, su entrada en el Cuerno de Oro con treinta galeras y el estandarte de los odiados Caballeros sumergido en la aguas (Un suprema humillación) será apoteósica. Su épica actuación le reportará el cargo de Kapudan Pacha y el apodo de Keliç al Din (Sable de la Religión). Es más que probable que una decena o quincena de Galeras Galeotas más encontrarán refugio virando en redondo rumbo a Lepanto.

 Reliquia estandarte Don Juan

Reliquia del estandarte de Juan de Austria, Museo del Ejército en Toledo (Foto autor)

La mayor ocasión… y única

En la primavera de 1572, un petulante Sultán sentenciaba a un receptivo cónsul veneciano “Sí a los farancis (Occidentales) os hunden un Flota es como si os amputarán un brazo, en cambio a nosotros sólo nos habéis rasurado la barba y este año ha salido más fuerte y más espesa” semejante majadería sólo demuestra que los españoles somos los auténticos inventores de la depilación láser… Cierto la batalla no repercutió en ganancia territorial alguna y tampoco en la rebelión de los griegos, pero acaso ¿Era ese su objetivo? Estamos hablando de anacronismos modernos y mucho más en el último postulado que trata de una precoz independencia helena en unos tiempos en que lo mejor de la Flota Imperial era de origen griego, los hermanos Barbarroja por ejemplo eran originarios de la isla de Mitilene de padre turco y madre griega. En ninguna de las múltiples Asambleas hay el menor atisbo de propuesta de que la singladura de la Flota a finales de verano de 1571 tuviera objetivo concreto de invasión o recuperación de territorios y más con la certeza de la suerte de Chipre y con la confianza de que Creta era un hueso demasiado duro de roer de buenas a primeras. Su resistencia en la siguiente centuria se alargará durante 23 largos años…

El año siguiente Uluch surcará el Egeo con una Flota más numerosa: construirá a toda prisa con madera verde y con cañones tan deficientemente fundidos que estallaban al primer disparo y con unas tripulaciones que en nada tenían parangón con las curtidas dotaciones exterminadas en aguas griegas, la prueba evidente es que apenas medio siglo después la Flota veneciana en solitario será capaz de acorralarla en sus bases de Gallipoli y Pera en los Estrechos, imposibilitándola para contribuir en la citada Guerra de Candia (Creta).

Cierto es que el martirio de la piratería magrebí se prolongará hasta bien entrado el siglo XIX y ese será el casus belli de la invasión francesa de Argel y hasta el bombardero de una Flota norteamericana de Trípoli (Libia) por esas fechas, pero las grandes Flotas que a toque de tambor y pífanos surcaban el Bósforo, mientras sus tripulaciones entonaban de forma cíclica “Iala, Iala, Rumelia, Iala…” (Vamos, vamos a Europa vamos) habían sufrido una afonía perpetúa en las cristalinas aguas frente la soleada ciudad de Patras y ahí estuvo Don Miguel a bordo de la Marquesa a dar firme testimonio con pluma y espada a lo acaecido, aunque en el lance perdiera una de ellas, la mano izquierda para más detalle y eso fue, es y será mientras el Mundo sea Mundo y la Fe cristiana sea mayoritaria en el continente europeo.

 Tambor jenízaro

Tambor Jenízaro en el Museo Naval de Estambul (Foto autor)

 

Bibliografía

La batalla de Lepanto. Hugh Bicheno, Editorial Ariel.

Lepanto, el día después, David García, Actas.

Lepanto 1571, Angus Konstam, Osprey.

España en Lepanto, P. Luciano Serrano, Editora Nacional.

Historia del combate naval de Lepanto, Cayetano Rosell, Editora Nacional.

Las galeras de Lepanto, Jack Beeching, Argos-Vergara.

La batalla de Lepanto 1571, Roberto Muñoz, Almena.

Grandes batallas navales, Willian Koenig, Editorial Marín.

Lepanto, José Mº Hidalgo, Diputación de Barcelona.

La batalla de Lepanto, Club amigos de la historia.

Lepanto y Don Juan de Austria, Víctor Mª Sola, Excelsior.

Lepanto, Tony Martín, Pasado y presente.

Lepanto, VVAA, Desperta ferro moderna nº 6.

Historia del Arte de la guerra, Mariscal Montgomery, Luis de Caralt.

La batalla de Lepanto, cruzadas, guerra santa, Manuel Rivero, Sílex.

Lepanto, la batalla que salvo Europa, Agustín R Rodríguez, Sekotia.

Breve historia de la batalla de Lepanto, Luis F Iñigo, Nowtilus.

Lepanto la batalla inacabada, Ramiro Ponce, Dédalo.

La guerra del turco, Fernando Martínez, EDAF.

Imperios de mar, Roger Crowley, Ático de los libros.

El Mediterráneo, John J Norwich, Ático de los libros.