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Oct 23, 2018
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Debrecen 1944, de Vae Victis

Aug 9, 2018
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Tormenta de agosto: Manchuria 1945

Aug 5, 2018
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Battleaxe, de Revolution Games

News from the fronline!
 

Huesca 1937

por Enric Martí

 

Ahora no escribimos la historia; la hacemos.

 Gustav Regler (Comisario de la XIIª Brigada Internacional)

 

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(Tus hermanos del frente te esperan para la lucha sagrada de la libertad)

Me da a mí un pálpito, visto desde la perspectiva histórica, de que muchos, lo que se dice muchos, no esperaban, básicamente por el hecho de que habían más armas en las Ramblas barcelonesas que en el Frente de Aragón, y no es por mal meter, pero entre batir el cobre en secarrales carentes de todo, o deambular por el célebre paseo con el chopo al hombro y una gachí enervada en el brazo en jarreta… pues dudas las justas, ya que el Dios de los del otro lado del frente dijo: hermanos sí, pero primos, cuatro mal contados y tres de ellos no eran anarquistas.

El intento republicano de tomar Huesca en el verano de 1937 es uno de esos episodios de nuestra guerra que suele ser saldado en las obras generalistas que la tratan en dos o tres párrafos previos a la gran ofensiva de Brunete e incluso en otras es ignorado o simplemente citado. Relatos tan esquemáticos que hacen sospechar, y las suspicacias en nuestro fratricidio suelen tener como trágico resultado la muerte de muchos por incompetencia de pocos, y el interés del olvido por unos cuantos. Veamos su desarrollo.

La muerte de Zalka

En el verano de 1936, las columnas milicianas catalanas, en concreto la columna Ascaso, reforzada en Barbastro por el batallón Ciudad Rodrigo del coronel Villalba, se estrellarán, los días 3 y el 30 de agosto de 1936, contra las defensas de la ciudad aragonesa defendida por el coronel Solans. La llegada de refuerzos desde Jaca estabilizará el frente, quedando eso sí prácticamente cercada, pues pronto acudirán nuevas columnas: los Aguiluchos, Lenin y otras menores que obtendrán pequeñas conquistas entre septiembre y octubre: Siétamo, Torre de Jara y El Manicomio, aunque la última será recuperada posteriormente. Huesca quedará únicamente comunicada con su retaguardia por el pasillo de Ayerbe una franja de 8 Km. que en su parte más estrecha no tenía una anchura superior a los 2 Km.

Entre los citados refuerzos menores enviados por el bando republicano, merece un comentario aparte el llamado batallón de la Muerte o centuria Malatesta (en realidad una compañía reforzada). Compuesta por anarquistas de origen italiano exiliados en Francia al mando de Camillo Berneri, que pasaban sus días y sobre todo noches dejándose ver por el público femenino en las afamadas Ramblas. Su aspecto inmejorable: Gorra y camiseta negras bajo una guerrera gris al igual que el pantalón. No perdían ocasión de deleitar a todo el que se dignará a oírles que ellos no portaban armas de fuego porque eran una unidad de choque y su armamento era bombas de mano y daga. Pero pronto llegará el triste día en que el verbo se vuelva carne y en su entrada en fuego en Almudévar, Montalbán y Santa Quiteria serán diezmados sin el menor esfuerzo por los defensores.  Los escasos supervivientes pasarán a reforzar el batallón Garibaldi de la XIIª Bda. Internacional, una unidad de choque de verdad y no una charlotada con ínfulas de opereta. Otras fuentes los sitúan reubicados en la columna Ascaso o bien retornados a Francia.

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Aquí les tenemos, paseando divinos de la Morte

En el verano de 1937, la guarnición de la capital oscense, al mando del coronel Adrados, contaba con la 2ª Brigada de la 51ª División, con 17 compañías del Rgto. Valladolid nº 20, y 9 compañías del Galicia nº 19. La defensa en la ciudad estaba cuidadosamente escalonada, estando su periferia fortificada a conciencia en las torres de Alcora, Santa Fe y Bescos, y en las ermitas de Cillas, Santa Lucia, Salas, San Jorge y Mártires.

En el frente Norte, las tropas nacionales estaban a punto de asaltar el mal llamado ”cinturón de hierro” de Bilbao, y el Estado Mayor republicano traza un plan en seis días para tomar Huesca y atraer como de costumbre la masa operativa enemiga. El mando de la operación estará a cargo del general Sebastián Pozas, que contará con las siguientes unidades: 12ª Bda. Internacional , 72ª Bda. Mixta, 49ª Bda. Mixta, 125 Bda. Mixta y 124ª Bda. Mixta, divididas en dos agrupaciones, al mando del coronel Peña (Norte) y coronel Morales (Sur).

El plan consistía en un ataque de distracción al Sudoeste de la ciudad llevado a cabo por dos brigadas de la 27ª División (122ª y 123ª) y un doble ataque principal en pinza Norte-Sur en el pasillo de Ayerbe, combinado con un ataque frontal que fijará a la guarnición en sus posiciones del casco urbano.

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Croquis del sitio de Huesca

El 11 de junio, el jefe de la 12ª Bda. Internacional, el titulado general Lukacs (Matei Zalka, húngaro de nacimiento), acompañado por el comisario de la misma Gustav Regler y asistentes, recorren en un vehículo civil la línea de frente para reconocer los ejes de progresión de la ofensiva que se desencadenará a la mañana siguiente. Un solo disparo les alcanza de lleno en el collado de Estrecho-Quinto. Lukacs muere al instante y Regler resulta gravemente herido. Ninguna fuente específica el tipo de pieza que efectúo el disparo, pero todo hace creer que se trata de un Pak 35 por el tiro tenso, la explosión no demasiado potente y otros factores. El efecto sobre las tropas es desmoralizante pues el oficial bebía las mieles del éxito cosechadas en Guadalajara pocos meses atrás y era un hombre que proyectaba un fuerte carisma sobre los hombres a su mando.

La Gran Cruzada

El escritor alemán Gustav Regler narrará sus experiencias previas al ataque a Huesca en su obra de título idéntico a este capítulo, que constituye un testimonio mucho más serio que el proporcionado por Eric Blair (George Orwell) en Homenaje a Cataluña, que en sí no es más que los atávicos miedos de un Lord ejerciendo de miliciano travieso para pasmo de sus burgueses pares, y que participo en la batalla alistado en una unidad del POUM de la 29ª División.

El 10 de junio, la 27ª División inicia los ataques previos de distracción, la sorpresa como ya iba siendo de oficio fue nula, pues todos se había llevado sin la más mínima cautela. Así, por ejemplo, los tanques T26B, ante la inexistencia de camiones con capacidad de carga de 12 toneladas, en Cataluña habían tenido que ser trasportados por vía férrea y la larga distancia hasta la línea de frente, se deberá recorrer con sus propias orugas, con lo que llegaron muy mermados a los puntos de partida, un detalle que las fuentes nacionales no citan para mayor gloria de su causa…

En la madrugada del día 12, sesenta piezas correctamente emplazadas por el coronel Botet abren fuego sobre la plaza; a las 06:00, los Internacionales asaltan el pueblo clave de Chillidas apoyados por los carros, llegando hasta las mismas alambradas de los arrabales, pero son rechazados con bizarría. A las 14:00 se reanuda el ataque, con idénticos resultados. Las comunicaciones con el exterior han sido cortadas por el fuego, pero las disciplinadas tropas nacionales no han cedido terreno a pesar de que la ofensiva parece prosperar, hasta que la aviación nacional, recuperada de las primeras refriegas, reaparece y barre a la enemiga.

Cada bando trata de ordenar sus filas y durante tres días los duelos artilleros no cesan, tratando de dañar cualquier punto vital enemigo. El día 16 se lanza una ofensiva general que poco falta para que sea coronada con el éxito; la posición de los polvorines cambio varias veces de manos, El Manicomio, la cota 509, Allué y la ermita de Salas están a punto de caer. En el pasillo, por fin los Internacionales han tomado Castejón y parece que va a ocurrir lo mismo en el Sur con Alerre.

Pero la niebla de guerra, es decir, la confusión en el fragor del combate, es epidémica entre los republicanos. No sólo la aviación y la artillería no coordinan sus apoyos con los movimientos de la infantería, sino que sus propios medios:, ametralladoras y morteros, tampoco lo hacen. Es más, las unidades confunden objetivos, se solapan con otras de su bando y desperdician oportunidades de infiltración a todas luces evidentes. Desde el credo libertario no resulta comprensible un principio básico de von Clausewitz: El individualismo en la guerra es la manera más fácil de perderla.

A pesar de todo, la ciudad estaba a punto de caer, por saturación de frentes; sólo era cuestión de reorganizar a las fuerzas frente populistas, cuando la noticia de la pérdida de Bilbao sea vox populi; las consignas de: ¡Hay que salvar el Norte al precio que sea! es sustituida a píe de trinchera por ¡Soldado que huye vale para otra guerra! El día 19 una columna móvil al mando del teniente coronel Galera sale de Huesca y reconquista las posiciones pérdidas en la jornada del 16. La batalla ha concluido y las bajas republicanas han triplicado a las cosechadas en La Granja, obteniendo idéntico porcentaje de catástrofe.

Salida al campo

El 22 de marzo de 1938, el CE de Navarra (Solchaga) rompe el cerco al Norte con la 61ª División (Tella), y al Sur con la 62ª (Sagardia). Dos días más tarde, todo el frente republicano se desmorona y las ex milicias buscan refugio en los cauces pirenaicos de los afluentes del Segre, dónde se mantendrán prácticamente hasta inicios de 1939.

Los habitantes de la ciudad recorren las trincheras abandonadas y tratan de vislumbrar si desde ellas sus hogares podían estar dentro del punto de mira de los asediadores, que sólo habían logrado ocupar brevemente en lo más crudo del invierno una de las tres capitales aragonesas, pero ahora ya venía la primavera, aunque no todos estuvieran Cara al Sol…

Queremos finalizar este pequeño ensayo con la memoria de un notable oscense (Capdesaso, 18/04/1920, Montpellier, Francia, 20/01/2010) Mariano Constante, teniente de la 43ª División del EPR, que, exiliado en Francia, será enrolado en una compañía de trabajadores y capturado por los alemanes en 1940. Internado en el Stalag XVII-A, es deportado en abril del año siguiente al campo de exterminio de Mauthausen. En su obra cumbre, Los años rojos, nos narra su licenciamiento del ejército francés...el gendarme, al ver mi hoja de servicios, se levanta, se cuadra, me entrega la documentación y me expresa ¡A sus órdenes mi teniente! yo sólo resumía mentalmente mi vida hasta ese momento: No he conocido moza, no sé lo que es rondar con los zagales por los bailes; tengo casi treinta años y sólo sé de guerra y de muerte…

Desde las Almenas de Loarre

La 3ª escuadrilla de Chatos (I-15) de Kosakov, en apoyo de la 2ª de Alonso, se despliega en el aeródromo de Balaguer el 10 de junio. Desde Barbastro operan la 1ª y 2ª de Moscas (I-16) de Mamaiev y Yeseiev, que protegen a los bombarderos de distintos modelos del Grupo 25. De inmediato entrarán en acción contra las Pavas (He46) de José Pérez , los He51 de Luis Corsini, bajo la protección del siempre temible grupo de caza 2-G-3 de García Morato, que operan desde Garrapinillos. Los ases Benjumea y Salvador se apuntan un Rasante (R-5) cada uno los días 10 y 11, respectivamente.

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Combate sobre Aragón

El día 12, es un día negro para la aviación republicana, que pierde cuatro Moscas y dos Papagayos (R-Z). Al día siguiente, mientras los republicanos bombardean Huesca, sus adversarios harán lo propio sobre Azuara, que ocasionará que el 14 ambas aviaciones se busquen a cara de perro. Los primeros perderán tres Chatos y un Mosca a cambio del derribo de seis Chirris (Cr32). Dos días más tarde se reinicia el duelo, derribando los republicanos cinco aparatos a cambio de tres pérdidas, en el habitual balance de cuentas de La Parca…

Ya no se darán más batallas aéreas en este sector y período. No obstante, ambos contendientes persistirán en sus bombardeos de oficio, destacando el republicano sobre el aeródromo Sanjurjo (Zaragoza), que tendrá de inmediato la réplica nacional con los Ju-52 sobre el aeródromo de Sariñena (Huesca).

Mosca Tarazona

Bibliografía

Aragón en guerra: Huesca, el cerco, Luis A Arcarazo, Delsan.

 Invasión de Aragón y desembarco en Mallorca, JM Martínez Bande. S.H.M.

La Gran Cruzada, Gustav Regler, Tabla rasa.

Historia de las brigadas internacionales, Andreu Castells, Ariel.

La guerra de España, VVAA, Actualidad española,

Historia militar de una guerra civil, Gabriel Cardona, Flor del viento.

Estrategia y táctica en la guerra civil española, Carlos Engel, Almena.

Mil días de fuego, José María Garate, Luis de Caralt.

A una milla de Huesca, Agnes Hodgson, Prensas universitarias.

Cataluña en la guerra de España, Vicente Guarner, G. del Toro.